Según los expertos, para evitar el daño del alcohol, además del autocontrol, comer más naranjas también es bueno para la prevención de enfermedades hepáticas y arteriosclerosis.
Los expertos realizaron una encuesta a hombres que consumían 25 gramos de etanol (equivalente a más de 640 ml de cerveza) todos los días. Los resultados mostraron que las personas que no comían naranjas o solo comían menos de una naranja por día tenían casi el doble de probabilidades de sufrir de hígado alcohólico que las que comían de tres a cuatro naranjas por día.
Los expertos creen que esto se debe principalmente a que la capacidad antioxidante del suero en pacientes con hepatitis viral, hepatitis alcohólica y cirrosis hepática se reduce. En consecuencia, los ricos carotenoides y vitaminas en los cítricos pueden mejorar la capacidad antioxidante y proteger el hígado.
Además, un aumento en la edad habría aumentado la probabilidad de arteriosclerosis, y el riesgo era mayor si se agregaba alcohol. Comer más naranjas y tomar muchos carotenoides reducirá la posibilidad de aterosclerosis.

