El síndrome del ojo seco, también conocido como queratoconjuntivitis seca, es una enfermedad ocular común causada por una secreción insuficiente, una evaporación rápida o una composición anormal de las lágrimas, lo que resulta en una lubricación insuficiente de la superficie del ojo y malestar.
En términos generales, la superficie de nuestro globo ocular está cubierta por una capa de película lagrimal de entre 6 y 10 micras de espesor (equivalente a 1/10 del diámetro de un cabello), como el protector de pantalla de un teléfono. Una película lagrimal saludable es una estructura de "sándwich" perfecta: la capa aceitosa más externa evita la evaporación, la capa de agua intermedia permanece húmeda y proporciona nutrientes, y la capa inferior de mucina ayuda a "agarre" la superficie del globo ocular.
Cuando el sistema de la película lagrimal está desequilibrado, nuestros ojos experimentarán los siguientes síntomas:
Malestar ocular típico
Sensación de sequedad: Los ojos están tan secos como "frotarse con arena", especialmente después de un uso prolongado.
Sensación de cuerpo extraño: siempre siento que hay algo en mis ojos (como pestañas, grava), pero al inspeccionarlo, no hay ningún cuerpo extraño.
Sensación de ardor o escozor: Los ojos están calientes y ardor, y puede ir acompañado de un dolor leve.
Fatiga ocular: poco después de su uso, los ojos se sienten doloridos, hinchados y pesados, y el alivio no es significativo después del descanso.
Síntomas visuales relacionados
Visión borrosa: brevemente clara después de parpadear, rápidamente nuevamente borrosa (causada por una película lagrimal inestable).
Sensibilidad a la luz: Disminución de la tolerancia a la luz, especialmente a la luz intensa y a la luz de la pantalla.
Fluctuación visual temporal: debido a la rápida ruptura de la película lagrimal, la visión fluctúa entre buena y mala.

