La declaración de que 'TBHQ causa cáncer' ha incorporado a muchos consumidores, pero esta preocupación es en realidad un malentendido de la investigación científica. Múltiples evaluaciones de autoridades internacionales como la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han demostrado que TBHQ es seguro para el uso humano dentro de los límites razonables.
En 1997, el Comité Conjunto de Aditivos de Expertos de la FAO/OMS (JECFA) realizó una evaluación integral de TBHQ y concluyó que no tiene efectos genotóxicos in vivo. En 2016, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) se evaluó en función de los últimos datos de consumo de alimentos y el uso real, y tampoco encontró evidencia de genotoxicidad o carcinogenicidad de TBHQ. La FDA de los Estados Unidos también ha mantenido su estado de "seguridad reconocida".
La toxicidad de cualquier sustancia está estrechamente relacionada con su dosis. Paracelso, el fundador de Toxicología, dijo una vez: "La dosis determina la toxicidad". Basado en el nivel de efecto adverso no observado (NOAEL) de 72 mg/kg/d en experimentos con animales y un factor de seguridad de 1 0 0 veces, JECFA determinó la ingesta diaria permitida (ADI) de TBHQ para ser 0.7mg/kg · BW. Es decir, para un adulto que pesa 60 kilogramos, es seguro consumir no más de 42 miligramos de TBHQ por día. Bajo dieta normal, TBHQ no representa una amenaza para la salud. El término 'cancerígeno' es una interpretación errónea o exageración de los datos científicos.

